Te olvidé, y eso que a mi nunca se me olvida nada.
Olvidé tu manera de hacerme sentir con un simple "Hola", olvidé cada risa inoportuna y cada llanto a escondidas, olvidé los besos robados y los domingos transformados en viernes. Olvidé esa manera tuya de hacerme feliz, esa manera tuya de saber en que momento necesitaba de tu ayuda.
Olvidé con que facilidad tocabas en el punto adecuado, como si supieras de que estábamos hablando sólo con mirarnos a los ojos.
Olvidé esas noches que algunos dicen que nunca se olvidan.
Olvidé todos nuestros proyectos y con ellos nuestros planes de futuro, olvidé nuestro para siempre y aquella canción que ya nunca me recuerda a ti y que jamás volveré a escuchar entera.
Olvidé cada centímetro de tu cuerpo, me lo sabía de memoria.
O eso digo.