Querida princesa, soy yo, tu principe azul, no, no te preocuoes, no me he perdido, una bruja, choni...llámalo como quieras me ha atrapado cuando estaba de camino. Te escribía para decirte que no pierdas el tiempo esperándome, que llegaré tarde o temprano, para vivir felices y comer perdices, porque al fin y al cabi los cuentos de princesas siempre acaban bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario