Seguidores
lunes, 20 de febrero de 2012
Como en las cartas, dos puntos, postdata.
La misma historia de siempre, estoy a punto de alcanzar el cielo, de rozarlo, de subir donde sólo algunos afortunados pueden subir y llegas tú, llegas tú a derrumbarmelo todo, a poner patas arriba todo lo que tanto me había costa poner derecho, de joderle, de joderme. Vas a volver a hacerle daño, sólo juegas con él, él cree superarlo pero la puta herida no se cura si no dejas de tocarla, y por muchas tiritas que pongas si cada dos por tres levantas la tirita para ver como va la herida, jamás terminará de cicatrizar y así siempre. Lo pero es que aunque la tiria diga "No, no vuelvo a calmar su dolor" La muy inútil se hace la dura y sigue tapandote la herida y tú dejas de darla importancia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario