Seguidores
sábado, 3 de marzo de 2012
Semanas rotas en dos.
Se tumbaba en la cama y se paraba a pensar pero nunca se daba por vencida convencida de que la vida en si misma es un desafío y que aquello sólo fue un reto más, repitiendose una y otra vez lo que realmente queria escuchar, que él la amaba y que tarde o temprano se daría cuenta de que era ella, que algo que tantas veces se había quedado al límite debía funcionar, que estaban destinados a encontrase, su amor podría con todo y todo aquello sólo era una pequeña tregua a tanta felicidad, por alguna casualidad el destino había querído que se metiera la hostia ahora y no tres semanas después, porque para entonces hubiera dolido más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario