Yo que podría haber creado constelaciones con tus lunares, yo que me hubiera aprendido de memoria todas tus palabras, cada tono de tu risa y tus levantares de cejas, yo que me hubiese rendido y afirmaría que tus ojos son verdes, y no marrones o tal vez no, con el fin de que te picaras.
Pero como ambos sabemos esperamos con impaciencia que las casualidades nos dejen provocar 'accidentes' donde el alcohol y la poca ropa sean nuestros cómplices.
Que para evitar la tentación hay que caer en ella. Tantas veces como haga falta. Solo los locos provocan, solo los tontos no se dejan provocar
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